viernes, septiembre 03, 2010

Cinco días en Burgos

Arco y puente de Santa María, al fondo la catedral
La Catedral vista desde la orilla del río (Arlanzón)
Esta semana he estado en Burgos (Montxo me va a cortar la cabeza cuando se entere). Pero me las he visto y me las he deseado para hacer otras cosas extraordinarias, aparte del 'curso' que se impartía en la Facultad de Derecho. El martes por la tarde me escapé, porque necesitaba estar en el centro, ya que la zona de la Universidad está vacía al no haber comenzado el curso académico. Había cuatro asadores, algunos hoteles, pero ningún supermercado. El martes tenía que comprarme un par de zapatos cerrados porque sólo había llevado sandalias y nos habían augurado lluvias para el jueves.
El miércoles tuve libre a partir de las seis y ya me quedé en el centro con el resto de mi grupo, conociéndonos, hablando de nuestras vidas, compartiendo partes de nuestros trabajos habituales... El jueves salimos a las siete y estuvimos de cañas hasta la hora de cenar. Ayer vi por primera vez la Casa del Cordón, que me pareció magnífica.
Casa del Cordón
Lo que puedo asegurar es que esta semana he visto Burgos con otros ojos. Siempre me había parecido una ciudad muy gris. Mi percepción de esta ciudad ha cambiado en cinco días unos 180º. Y, pese a que había estado una infinidad de veces, nunca había salido de fiesta por allí, algo que estos días sí que he hecho.
El primer día entré en una cafetería, creo que se llamaba Affiche, que tenía una decoración que versaba sobre el cine, incluso tenía taquilla. Lo que me llamó la atención fue la figura de Humphrey Bogart a tamaño real.
La Plaza Mayor de Burgos se nota restaurada hace relativamente poco tiempo. Todos los edificios que la conforman, en diferentes tonalidades, están perfectamente cuidados. El trasiego de gente por allí es enorme.
Arco de Santa María
El Arco de Santa María es el arco que te lleva directamente a la plaza de la Catedral. Llama la atención la profusa decoración del mismo. Se trata de una vieja puerta de acceso a la ciudad.
En Burgos hay muchas estatuas, sobre todo de piedra. Pero también es profusa la cantidad de estatuas de bronce desperdigadas por toda la ciudad. Pasan, a veces, tan desapercibidas que a veces no te das cuenta. Adoro todas estas esculturas de bronce que llevan varios años colocando en un sinfín de ciudades.
Otra estatua de bronce en el centro de Burgos
Plaza de San Fernando (plaza de la catedral) al anochecer
La catedral de Burgos, de cerca
No entré porque he visto al Papamoscas varias veces y en realidad me parecía más gratificante pasear por fuera que por dentro.
La plaza de la catedral vista desde la parte de la catedral
Una calle del centro

Burgos conserva los escaparates de madera de hace varias décadas. En su Plaza Mayor es habitual encontrar varios juntos. Personalmente, pasar junto a estos negocios que aún conservan ese aire de antaño me traslada a una época remota.
La Plaza Mayor desde la otra parte
El edificio gris de las banderas con dos torres diminutas es al Ayuntamiento. Nos contaron que es tan pequeño que han tenido que alquilar el inmueble anexo (en la foto a mano derecha) porque no les cabía todo. Al pasar junto al arco, hay una inscripción que recuerda que en 2016 Burgos será Capital Europea de la Cultura.
Panorámica desde una esquina de la Plaza Mayor
La catedral desde otro ángulo
La Facultad de Derecho se ubica en el antiguo Hospital del Rey. Es un lugar idílico para estudiar, ciertamente. Pasé varias veces por el Monasterio de las Huelgas, pero en ningún momento me dio por entrar (nunca lo he visto más que desde el exterior). Hay otros sitios dignos de mención, pero me limité a lo más céntrico.

Temíamos al tiempo. El jueves llovió un poco. Pero hemos tenido sol casi todos los días, lo que se agradece en una ciudad que tiene fama de ser una de las más gélidas de España.

1 comentario:

En Bici por Burgos dijo...

mecagüen...................