miércoles, marzo 03, 2010

Reflejos en la lluvia

En una fracción de segundo ves todo a cámara lenta y frenas sin piedad en un suelo muy resbaladizo. ¡Benditos ABS del coche!

Cruzaba Castañares cuando un coche tipo ranchera se ha puesto a salir marcha atrás junto a la iglesia. Yo tenía preferencia, me ha hecho frenar en seco, tocar el claxon, en cinco minutos ha recibido tantos epítetos cariñosos por mi parte que le han tenido que pitar los oídos, y ha seguido saliendo como si nada, interrumpiendo el tráfico en los dos sentidos. ¡Qué mamón!
Cuando he seguido cruzando el pueblo, una imagen ha cruzado fugaz mi mente. E inmediatamente he dejado de sentirme cabreada con el de la ranchera. Ya no sentía ira, la adrenalina se ha convertido en invisible y he vuelto a sentir esa garra que lleva dos días atenazándome el estómago.
Notaba la fuerza de la lluvia golpeando incesante el cristal de la luna.
Lluvia... portadora de tristeza.

No hay comentarios: