lunes, marzo 22, 2010

El deseo de los lunes

No sería el primer lunes que voy por la calle y me encuentro inesperadamente con quien menos espero encontrarme. Así que hoy miraba fijamente los coches que pasaban a mi lado, pero ninguno era conocido. El deseo de verle me supera, y eso que a veces me da la sensación de estar persiguiendo una quimera. De todas formas, lo primero que he hecho esta mañana ha sido sonreír, y no era únicamente por el sol que entraba por la ventana, sino más bien porque he pensado en él, en su dulzura, en la tranquilidad que me da.
Es posible que los lunes me gusten tanto porque siempre hay más posibilidades de verle durante la semana. Aunque luego llegue el viernes y no haya sabido nada de él.

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