miércoles, marzo 17, 2010

Relax

Adoro este instante previo a dormir, con algo de cansancio pero sin que haya llegado el sueño aún (nada que ver con anoche), con el pijama puesto y con un pie en la cama. Pero con una hora por delante, si no me quedo dormida antes, con un libro. Es sorprendente cómo el mundo de la literatura es desplazado a un segundo plano por otras imágenes magníficas, imágenes llenas de paz, de calma. Es genial cerrar los ojos con un pensamiento muy vívido de otra persona; seguramente mañana volveré a despertar añorándole...
Daría todo lo que tengo por un minuto de él, por una caricia suya, por que me mire con esos ojos tan penetrantes, por un minuto de su sabiduría, de sus palabras, por una sonrisa suya, por que su mano me toque y se me erice la piel... Es difícil no quererle y no me imagino no haciéndolo.

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