
"Me descubro, sin ti, mirándote.
Es un acto inconsciente, una comunión de anhelo y calma, una danza detenida...
Y las palabras brotan sutiles, [y simplemente hablamos y callamos].
He soñado contigo. He soñado con el crepitar del fuego, la cama deshecha, la mar brava, la noche despierta.
He soñado contigo y no precisaba otro sentido que soñar.
He soñado contigo y he sanado mi deseo con la mirada que viste tu piel".
Hoy es uno de esos días en que me encuentro romántica, que tengo tiempo para pensar en él, un sábado en que le añoro, que me cuesta mucho esfuerzo no decirle nada. Es uno de esos días en que le imagino en mil situaciones distintas, con millones de personas variopintas. Hoy es uno de esos días en que me gustaría susurrarle al oído, entrecruzar mis dedos con los suyos, caminar sin rumbo, mirarle directamente a los ojos para saber lo que quiere decirme haciendo partícipe al silencio de esas palabras no pronunciadas. Hoy es uno de esos días en que tengo una terrible necesidad de él...
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