
Al salir de mi pueblo, me he encontrado con dos amigos que también iban a trabajar. Coincidimos de vez en cuando al ir a trabajar, también al volver. Yo iba pensando en el día tan agradable que hace, entre otras cosas. Pensaba en la razón por la que anoche me fui algo malhumorada a dormir. Aunque se me pasó en cuestión de segundos.
Esta semana pasa pronto. La verdad es que tengo pocas ganas de irme el jueves a Suances, aunque esa idea terminará desapareciendo a medida que va acercándose el día de partida.
Tampoco me han enviado aún el coste del viaje a Japón. Hoy es un día de éstos en que hay mucho que hacer, aunque no urja.
En medio de todo... está él. Si me quedara habría bastantes posibilidades de encontrármelo de fiesta. A veces me da la sensación de que es alguien más ideal que real (será porque hace mucho que no le veo). A veces me da la sensación de que quiero a una persona que no pertenece a este mundo, como si fuera etéreo, como si fuera un ángel, inalcanzable, perfecto. Me muero por saber de él, por verle, por mirarle a los ojos, por cogerle de la mano... Me gustaría pasear con él, explicarle todo lo bueno que me aporta, hacerle partícipe de mis pensamientos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario