lunes, marzo 01, 2010

Gente extraña

Hacía mucho que no entraba en el supermercado. Hoy le he dado la palabra a mi madre de que iría al terminar, es decir, antes de las nueve. En la puerta había unos individuos sentados, con crestas, piercings y todo tipo de abalorios colgados de sus chupas. Cuando se mueven suena a metálico. Uno de ellos estaba delante de mí en la fila para pagar; llevaba una botella de alcohol, creo que era pacharán. Intentaba que mis fosas nasales no percibieran, aunque mis ojos han observado las desastradas ropas con falta de un buen lavado. Una mezcla entre punkies y hippies. Al salir, seguían sentados, con varios perros de pelaje oscuro donde no se ven las pulgas.
Al ir al coche a dejar las bolsas, me he cruzado con una pareja, la misma traza, los mismos piercings, las mismas rastas, los mismos perros...
Me pregunto si se celebra aquí algún festival de música para que haya tantos. Esta tarde también he visto algunos más.
No tengo nada en contra de ellos. Posiblemente sean los seres más pacíficos del planeta, habitualmente no se meten con nadie (excepto si están borrachos), hacen su vida, pero... me dan un poco de miedo, rechazo quizás.
¿Cómo habrán recalado en este puerto...?

Es obvio que estoy pensando en marcharme a casa. Además, al ir al coche no he sentido la misma cercanía de esta mañana: quizás haya aparcado en otro sitio, quizás ya se haya marchado.

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