
Me recuerdo anoche riendo y le vuelvo a contemplar riéndose. Desconozco de qué nos estábamos riendo en ese momento, pero es un recuerdo entrañable. Ya que la risa es la manifestación de alegría en estado puro.
Voy a cerrar los ojos y rememorar ese momento tan magnífico... con él.
Ya lo decían los japoneses: "El tiempo que pasa uno riendo es el tiempo que pasa con los dioses".
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