Una de las cosas que no me gustan del Hofmann es que, antes de iniciar un proyecto, te obliga a elegir un mínimo de fotos para empezar. Eso me daba pereza, sobre todo por el innumerable contingente de fotos que hay en mi portátil. Entonces descubrí el FotoLibro de Fotoprix. Anoche me lo descargué, empecé con la portada y me gustó el hecho de ir eligiendo a medida que vas haciéndolo. Intentaré hacer un álbum de Japón, una página por día.
Las ventajas que les veo a los álbumes digitales es que eliges las fotos tú mismo, por lo que en vez de empezar a ver cientos de fotos, puedes enseñar esa pequeña selección sin que los que te rodean empiecen a dormitar; también es interesante que estén en formato libro porque al final las fotos que guardamos en el ordenador no se disfrutan, ya que no están a la vista, e incluso a veces nos olvidamos; además es muy cómodo, nada de las antiguas artes de colocar ordenada o cronológicamente fotos en álbumes con páginas de pega de donde podían escaparse las fotos.
Seguiré probando a ver qué tal sale el álbum de Japón. Si la cosa va bien, posiblemente haga muchos más.
2 comentarios:
Esto de los albums digitales es una buena idea.
El año pasado cuando estuve en París acabé haciendo mil y pico fotos y al final me decidí a hacer una selección y revelar algunas: se salvaron solo unas 200 de las mil y pico. Y lo que hice fue pegarlas en un album pero no de esos que tienen hojas de pegatina, eso no me gusta. Era un album de esos que venden en Carrefour con las hojas en blanco y un papel de esos finitos en medio para que las fotos no se rozen. Me divertí mucho haicéndolo y creo que con el viaje a Londres voy a repetir (ya he comprado el album). No obstante, me apetece probar esto de los albumes digitales ^^
Un saludo y buen finde!
Están geniales, la verdad.
Es más cómodo que los arcaicos álbumes de pega (yo utilizaba estos antes de la Era Digital de la Fotografía), pero luego empecé a acumular fotos en el ordenador, y seleccionaba algunas para pasarlas a papel, pero vaya, como la impresora no las hacía con buena calidad y me daba pereza ir a un estudio fotográfico al final quedaban todas aquí sin poderse mostrar.
Pero esto lo haces tú, lo envías por internet, pagas y te lo envían a casa. Es una gozada. Vamos, que el Hofmann me daba pereza pero este es bastante cómodo.
Mi hermano y su novia hicieron uno del viaje a Egipto y salió bastante bien. En cosa de diez días ya lo tenían en las manos.
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