
Cuando llegaba a casa, sentía la noche muy clara. Es casi luna llena y las noches de luna llena son mágicas. Entonces me he preguntado si él estaría también en el coche en ese momento.
Esa persona es un ángel. A veces me gustaría susurrarle todo lo que me aporta cada día, todo lo que vale (aunque esto seguramente ya lo sepa), describirle la grandeza que veo en sus ojos.
Debería tumbarme e imaginarle... Sin más. Sonreír hasta que el sueño me venza.
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