
Me he asomado a la noche y he observado el cielo. Creía que no iba a encontrar estrellas, pero no encuentra estrellas el que no quiere encontrarlas. Al mirar hacia arriba se amontonaban en mi mente un sinfín de recuerdos de él, imágenes rápidas que se sucedían intermitentemente: él sonriendo, él mirando fijamente, él ladeando la cabeza, él caminando, él conduciendo, él bajo la lluvia... Era como si las estrellas me lo quisieran mostrar de nuevo, como si me quisieran recordar la grandeza que hay en él, como si pudieran leer en mi corazón todo lo que siento por él.
Se me ha quedado el rostro helado, pero cuando pensaba en él no sentía el aire fresco de la noche, sino un calor que provenía de mi interior, como si dedicarle un pensamiento hiciera llamear una hoguera invisible a los ojos humanos.
Me gustaría compartir tantas cosas con él que no me bastaría un libro para escribirlo todo. Es realmente sorprendente intentar describir algo cuando es indescriptible, cuando te sientes 'tocada' por él, por esa persona tan especial.
Me gustaría decirle tantas cosas. Y me gustaría describirle todo lo que yo veo en él, todo lo que me aporta cada día, que una mirada suya equivale a sonsacarme una sonrisa. Incluso le haría partícipe de mis sueños.
Esta noche he encontrado las estrellas. Y en las estrellas le he encontrado a él.
No hay comentarios:
Publicar un comentario