
¿Qué mérito tiene escribir algo cuando sé de antemano que su destinatario no lo va a recibir? Caerá en el olvido, pero me sorprende observar que, al ser consciente de que jamás llegará a sus manos, estoy escribiendo algo que jamás imaginaría que iba a escribir. Me pregunto cuántas páginas llenaré para guardarlas o quizás quemarlas...
No hay comentarios:
Publicar un comentario