sábado, febrero 27, 2010

Una llamada

Voy a hacer una llamada para decir que no salgo. Miro a través de la ventana y escucho la fuerza del viento y comprendo que lo que me apetece es pasar una noche tranquila, viendo una película quizás, leyendo un libro, ora pensando, ora soñando. De lo que no tengo ganas es de coger el coche y enfrentarme a ese frío para venir después de cuatro o cinco horas susurrando como otros muchos días: "Hoy tampoco". Sólo yo sé a qué me refiero con esas palabras antes de quedarme dormida.
Esta noche servirá para pensar. De lo que estoy segura es que esta noche no terminará como hace una semana.

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