lunes, febrero 22, 2010

Reconfortante

Estoy pensando que me encantaría llorar en su hombro. Aunque no sé, no suelo llorar delante de la gente, sea quien sea. Tiene que ser algo muy malo para que dé rienda suelta a todo el dolor. Lo es, pero me lo guardo para mí.
Pero con él y en estas circunstancias, describiéndole todo esto, quizás sí que me terminaría derrumbando. Creo que sería reconfortante.

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