miércoles, febrero 24, 2010

Dulces sueños

Anoche tenía intención de escribir sobre algo, no recuerdo sobre qué exactamente, aunque esa idea volverá a aparecer en las próximas horas. Escuchaba el viento fuera y me arropé en la cama con un libro. No duré mucho leyendo. A pesar de que cuando me tumbé no tenía sueño, los ojos se me cerraron y un abanico de imágenes empezaron a mostrarse rápidamente, en todos esos 'fotogramas' aparecía él: él sonriendo, él hablando, él conduciendo, él caminando... A los pocos minutos abrí los ojos de repente, me situé y decidí volver a cerrar los ojos.
La mente no siempre nos da imágenes en forma de recuerdos tan completas, por lo general son bosquejos, pinceladas incompletas, pero anoche yo le veía definido y no quería perder esa imagen, quería retenerla en mi mente.
Así me quedé dormida. Cuando me he despertado esta mañana, me he encontrado con la lámpara encendida, con el libro sobre la cama, con el portátil abierto. Entonces he recordado por qué me quedé dormida anoche.
Eso sí que son dulces sueños.

Seguro que si me propongo recrear su imagen, no me llega tan completa y definida como anoche.

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