lunes, febrero 22, 2010

Otra vez a las diez

Me van a dar las diez aquí, aunque no sería la primera vez ni creo que sea la última. Pensaba que me iba a bloquear con la contabilidad, pero no ha sido el caso.
De vez en cuando levantaba el bolígrafo y me quedaba mirando un punto infinito del horizonte, aunque ese horizonte es una pared blanca. Y me he preguntado si seguirá aún, si saldré y me encontraré con su coche. Por una parte me gustaría verlo, aunque por otra... realmente no quiero cruzármelo, no de esta manera. De verlo me gustaría que se encontrara con la persona alegre y divertida que conoció. Aunque pensar en él a veces me hace esbozar una sonrisa, podría traer al presente cualquier recuerdo suyo y sonreiría, aunque luego se nuble todo. Ni siquiera puedo escuchar a Sabina sin que sus letras me lo traigan a la memoria. Creo que no quiero ir a casa, que pasar por aquel lugar inhóspito del sábado por la noche me estremece de una manera singular.

No hay comentarios: