
Tenía intención de llegar, que me vinieran a buscar y coger el coche para desplazarme a un sitio, aunque ese trayecto tendrá que esperar a que baje la niebla y se quite la nieve. Así que he cogido la maleta y he venido a la oficina. Lógicamente vengo desconectada, más dormida que despierta y mis ojos se han desviado hacia un lugar.
Madrid... me daba pena dejarlo esta mañana (hasta la próxima vez), bajo la lluvia intensa que cae desde ayer. Las cafeterías de Gran Vía estaban llenas y apetecía sentarse a tomar algo. Miré a una pareja y me imaginé paseando bajo la lluvia con cierta persona por la calle Montera, lentamente, él sujetando un paraguas oscuro...
Madrid es una tentación para las compras...
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