lunes, febrero 22, 2010

Buscando algo positivo

La semana pasada decía que en todo lo negativo siempre hay algo positivo. Aún estoy buscando algo positivo en las circunstancias actuales. Quizás lo haya: cuando estoy triste escribo como tres o cuatro veces más que habitualmente. Quizás la escritura es una manera de desahogo inconsciente, porque me sumerjo en otros mundos que distan mucho de la realidad. Si mi vida sentimental actual fuera susceptible de escribirse ya hubiera cambiado el final. Un final... es una palabra terrible cuando se habla en términos reales, cuando se refiere a algo que nos afecta profundamente en nuestra vida. Pero no se le puede llamar de otra forma. La única manera de que no fuera un final es que hubiera algún cambio, cambio que no ha de llegar por mis manos, ni creo que llegue por su parte.
Pero escribir... también se convierte en una tarea ardua, porque en todo lo que plasmen mis dedos mi alma dejará reminiscencias de todo lo que está pasando y en muchos párrafos será fácil encontrarle a él, aunque no diga nada de él.

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