sábado, septiembre 05, 2009

Extrañas sensaciones

He desaparecido con nocturnidad y alevosía. Sólo a dos personas les he dicho que me iba y ha bastado. Vengo como vengo, pues después de varias horas de barra libre no se puede pedir menos; incluso me cuesta escribir. Acabo de llegar a casa, no porque mi cuerpo no dé más de sí, sino porque hay ciertos motivos que me impiden continuar allí.
Esta mañana me he emocionado cuando los novios entraban a la iglesia, me he emocionado porque allí faltaba mucha gente que yo estaba echando de menos. Finalmente todo ha pasado. No voy a dar detalles. Simplemente ahí queda: he tenido una boda por la que me hubiera desvivido hace unos años, pero por circunstancias de la vida me ha producido tristeza por los que faltaban (y alegría por los novios, claro). Me hubiera podido quedar más tiempo, pero los sentimientos encontrados siguen latentes.
Mis mejores deseos para los novios, ahora ya marido y mujer.

2 comentarios:

En Bici por Burgos dijo...

Las bodas chanan.
Bueno, las que son de familia muy cercana no tanto (en el sentido fiestero, no porque no me guste que la familia se case), pero ya espero que en unos añitos caiga la primera de amigos, que puede ser tremenda.

De momento me tendré que conformar con la de mi prima el año que viene, que no va a ser moco de pavo.

Saludetes!

K dijo...

Prefiero las bodas de noche, porque ayer a las 10 de la noche me daba la sensación de que eran las 4 de la madrugada.
Mis amigos ya han empezado: los dos primeros este año. De momento, para mí han terminado las bodas del 2009. Aunque me da que se anunciará alguna para el año que viene antes de que acabe éste.
Por lo demás... una boda es una fiesta por todo lo alto y hay que disfrutarla como tal.

Besos, guapísimo.

Cuídate, guapísimo.