Manneken PisMañana podría tomarme el día libre, pero trabajaré por la mañana. Por la tarde y tranquilamente haré el equipaje y me marcharé a Logroño, donde muy temprano el martes cojo un tren para Madrid.
En el último viaje al extranjero, que fue a Oporto -si mal no recuerdo-, me dejé el pijama. ¿Es que quién se acuerda del pijama en una época en que no se utiliza?
En cierto modo, tengo ganas de irme, pero por otra parte empiezo a notar los primeros nervios en el estómago. Me llevo un poco de uVe conmigo, y no es vino. Pero si lo dijera con todas las letras no tendría sentido decirlo, se perdería toda la magia.
Mañana no creo que tenga la cabeza sobre los hombros en el trabajo. Estaré más fuera que dentro, como es lógico, aunque tengo que hacer cuatro cosillas antes de irme.
Estaba pensando que pisaré una tierra que en el siglo XVI era de dominio español, Flandes. Pérez-Reverte ha escrito mucho sobre eso. Recuerdo ahora que en los libros del Capitán Alatriste éste iba a la guerra de Flandes, concretamente en el libro de El sol de Breda. Y la película de "Alatriste" tiene su comienzo en la tierra hostil flamenca.
Por cierto, todo el mundo me dice que no deje de ver el Manneken Pis como atracción turística principal. Seguro que es una estatua enana, tipo la Sirenita de Copenhague o La Gioconda en el Louvre. Para mí Bruselas tiene otro tipo de atracciones turísticas más interesantes, sin olvidar que es una de las sedes de la política europea.
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