lunes, septiembre 21, 2009

Quedan horas...

Como bien vaticiné la semana pasada, hoy por la tarde desaparecería del mundo conocido para embarcarme en un viaje a ninguna parte. No es tan importante el destino como desconectar de todo esto durante unos días. Vendré con energías nuevas, con una frescura diferente, hablando maravillas de lo que vea, de lo que conozca, porque, al fin y al cabo, vayas donde vayas siempre hay algo que te termina sorprendiendo.
Hoy me han dado las últimas recomendaciones para el viaje; aquellas de citas importantes, como la visita al Parlamento Europeo y la Europa de las Europas -junto al Atomium-, o algo parecido, pero me he quedado con la idea: miniaturas de monumentos típicos de los países de la UE. De España hay una plaza de toros.
No llevo paraguas, ni neceser. Tampoco me olvido del pijama y espero que mi maleta no sobrepase los diez kilos, que no lo creo, porque a mí me parece tan ligera como una pluma...

Me tengo que ir. Me esperan para empezar la primera etapa del viaje. A la vuelta más y mejor.

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