sábado, julio 10, 2010

Y viernes ha sido

¿Quizás tenía esa intuición a las nueve de la noche? Ha tenido que haber algo de eso, porque efectivamente ahí estaba: guapísimo, magnífico, risueño, encantador. Sonriendo, con esa sonrisa que me vuelve loca.
¿Estarán mañana? No sé por qué nunca distingo si me vacilan o no. Yo creo que sí, porque lo ha dicho muy serio, y muy seguro.
Me he pasado, no debería haberme tomado la tercera cerveza. Pero al entrar y verle y sentir que el corazón salía de mí, incontrolables los pies para ir donde él. Y su voz... Me siento coladísima en estos momentos. Es que esa persona tiene magia.
Sólo han sido tres cervezas pero me encuentro con un subidón terrible. Siento dentro de mí como una explosión que no puedo explicar. Mejor si voy a dormir.

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