
Me han empotrado el coche. No sé cómo lo voy a sacar, aunque sé a quién le pediría ayuda. Eso me recuerda a un sábado no hace mucho. Sería la excusa perfecta para tomarnos algo a última hora de la tarde. Aunque es posible que no me crea que esta vez va en serio que no puedo sacar el coche. Lo sacaré, pero voy a ir a pedirle ayuda a mi hermano, que está a unos metros de distancia.
Esto ocurre por dejar el coche junto a la puerta (obligada, que no me gusta aparcar en esta calle).
Y encima me están etiquetando en Facebook. Por supuesto, estoy borrando todas las etiquetas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario