viernes, julio 09, 2010

Otras horas, pero los mismos sueños

Casi prefiero levantarme a las 6.30h. de la madrugada para llegar a comer a casa. Los viernes pasados no me esperaban, pero hoy sí me esperarán. Se agradece una tarde de sol, aunque sólo sea para visitar las piscinas de mi pueblo desde fuera o para llevar de paseo al perro, que últimamente siempre lo tiene que sacar mi madre.
El caso es que apetece una tarde de sol, pese al bochorno. Lo que tengo claro es que me echaré siesta, como todos los viernes.

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