martes, julio 20, 2010

A las ocho de la tarde

Estaba esperando a mi padre para ir a tomar una cerveza. Más que nada me habían atrampado el coche que me resultaba complicado sacarlo sin pegar a uno de los que se habían puesto a mi vera.
Eran las ocho.
Y entonces ha pasado. Creo que se ha cambiado de camiseta, porque la de esta tarde era morada y la de esta mañana azul oscuro. O eso o tengo un grave ataque de daltonismo.
Cuando ha pasado he pensado: "Llévame contigo". Y si le hubiera dicho que no me atrevía a sacar el coche de allí seguro que se hubiera reído un poco. No sé dónde iba, pero me hubiera gustado irme con él, dondequiera que fuese a las ocho de la tarde.

Como mi padre tardaba y el coche de delante ha huido bajo mis ojos vigilantes en plan: "Como le des te caneo", para las ocho y media me encontraba en las piscinas de mi pueblo tomando una cerveza con una amiga.

Y ahora necesito dormir. Y soñar...

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