
Será hoy uno de los primeros días que, en vez de desayunar en la cafetería, me he decantado por tomar un desayuno rápido en casa. Sentía un ligero picor en los ojos y entonces he recordado que ayer aún estaba despierta a las tres porque no podía dormir. Luego he tenido tan ocupada la cabeza que cuando he mirado el reloj eran las 13.00h. Hablando de relojes, se me ha parado el mío. Tengo otro en el joyero, pero como sé que a las dos horas me dará alergia prefiero no llevarlo. Esta tarde pondré una pila al que se ha parado.
Es curioso también que no llevo más de dos cafés en el cuerpo. Después de tantos meses desayunando con algo sólido por las mañanas hoy vuelvo a la rutina anterior, donde me bastaba y sobraba el café. Y sigo sin tener hambre. Sueño un poco, pero ni siquiera me dará tiempo, después de comer, a tomar una siesta reparadora. No importa porque así esta noche dormiré mejor.
Antes de irme tengo que llevarle unas fotos impresas a mi padre. Esta mañana ha habido una conversación tal que:
-Luego las llevas a un estudio de fotos a que te las hagan en papel.
-No te preocupes, que no hará falta eso. Ya te las imprimo, que ya tengo mi propio estudio de fotografía en la oficina.
Y es cierto. Sólo necesité comprar papel de foto.
No salen tan 'cuidadas' como en un lugar especializado, pero sirven para la utilidad que les voy a dar. Ya es sólo por comodidad.
Por supuesto, entre toda esta amalgama de cosas, también le he dedicado un minuto a él. Es que me acuerdo del fin de semana y me sonrojo inevitablemente; creo que me siento algo culpable. Si le paran los guardias esa noche me da un síncope. Estoy buscando un día y una hora para llevarle lo que le traje del viaje. Un momento en que yo pase poca vergüenza, es decir, que he sopesado todas las posibilidades y considero que sería mejor por la tarde. He decidido que es algo que no tengo que dejar pasar de esta semana, aunque aún no tengo claro cuándo iré.
Y ese es mi lunes. Con ganas, con menos energía positiva de lo habitual, con un deje de tristeza y la paz que me aporta él cuando pienso en él. Y algo más por ahí...
Hoy es un día extraño. Me siento un poco como una autómata que hace las cosas mecánicamente.
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