sábado, octubre 03, 2009

Instantes congelados

Con sólo cerrar los ojos podría dibujar mentalmente su perfil con enorme sencillez. Congelar ese momento. Él pendiente de la carretera, yo pendiente de él. Se ha grabado perfectamente en mi retina, tanto que aunque pasaran cien años seguiría perfilando la nariz recta, sus ojos fijos, sus labios meciéndose entre los murmullos de la noche, los mechones plateados de su barba brillando bajo los rayos de la luna. Creo que había luna llena o casi llena. Había mucha luz anoche.
Es un instante inmortalizado para siempre, grabado a fuego en mi retina, inolvidable, indescriptible.
No sabes si volverá algo así, por eso es tan importante congelar ese instante, guardarlo en una cajita de tu memoria para traerlo al presente de vez en cuando y sonreír.

¿Qué me está pasando...?

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