miércoles, octubre 21, 2009

Todavía de noche

A punto de empezar el día, miro hacia la farola de la calle y descubro que aún es de noche. Siento escalofríos con sólo pensar que tengo que salir así a la calle, aunque lo más duro de las mañanas está aún por llegar. Tampoco tengo que salir a la calle así, porque iré en coche y, para cuando llegue a la cafetería, ya habrá amanecido. En el camino percibiré cómo el horizonte va aclarándose lentamente. El trayecto es interesante. Yo creo que hoy también veré amanecer.
Me he despertado a las 6.15h. Ayer no sé a qué hora me quedé dormida, aunque era mucho antes de las doce y creo que todavía no eran las once. Me tumbé en la cama a leer, pero en cierto momento se me empezaron a cerrar los ojos. En un momento de lucidez, en que luchaba por no quedarme dormida, apareció su imagen y sentí que mis dedos se perdían por el laberinto de su pelo, con todo lo que conlleva eso, que no me acuerdo de más. Así hasta las seis, en que me he despertado con esa última imagen.

Así es muy fácil empezar el día con buen pie.

2 comentarios:

En Bici por Burgos dijo...

A las 6:15 no se empieza bien el día ni aunque te lleven el desayuno a la cama, te despierten con sexo matutino o tus padres vayan a llevarte a Disneyland.

K dijo...

La verdad es que al mirar la hora en esos momentos sólo piensas en que te queda una hora larga para seguir durmiendo.