martes, octubre 20, 2009

¿Dónde estará...?

Quizás a veces no nos damos cuenta de lo que echamos de menos a una persona. Quizás no tengas tiempo en todo el día para reflexionar sobre este hecho, pero al final, ahora que anochece tan pronto, cuando vuelves los ojos hacia las últimas horas te sorprende descubrir lo que has echado de menos no ver algo cercano a él: su coche, gente que está a su alrededor, un objeto que te lo recuerde... Y es entonces, AHORA, cuando te das cuenta de que realmente le echas de menos. Que no deseas ver los objetos o a las personas que están a su alrededor, que no quieres que las imágenes de sus recuerdos se despleguen a cada poco rato en tu cerebro. Lo que de verdad quieres es verle a él... Quien dice 'ver' dice hablar, mirarle, tocarle, etc.
Sé que solamente tendría que cerrar los ojos y dejarme llevar por esos pequeños impulsos, pero no quiero llamarle por teléfono, no quiero ir a verle a su oficina. No sé por qué, quizás porque prefiero dejarlo todo en manos de casualidades, del azar. Porque los humanos somos proclives a forzar situaciones, sin darnos cuenta que si tienen que ocurrir... ocurrirán.
No hace falta que imagine dónde está ahora, porque sé la respuesta. Y si no está en ese lugar, llegará muy pronto.
Y eso es, que en cuanto he parado un momento de hacer cosas me he sorprendido pensando en él y en lo mucho que le echo de menos si siento que está lejos o si llevo varios días sin saber nada de él.

No hay comentarios: