.jpg)
A diferencia de ayer, hoy le he sentido muy cerca.
A las dos de la tarde, cuando iba a por el coche, he visto a dos tíos con los que hace días que no coincido en el café -sobre todo porque ahora suelo bajar antes-, que tenían sus coches, uno gris y otro blanco, aparcados cerca del mío. Primer flash del día y enésimo pensamiento dedicado a él.
Por la tarde, en un momento en que me he asomado al balcón, al mirar hacia la calle de la izquierda, su coche. No tenía la cámara de la oficina para poner ese zoom potente como ya hice la otra vez para ver la matrícula, y el zoom de la mía no llegaba. Pero era su coche. Pues al salir a la calle un rato después, la mirada se me ha desviado para allí y aún estaba. Segundo flash del día y otro pensamiento para él.
Al volver de la reunión, me he encontrado con aquel que tiene nombre de noble, al que he saludado, mientras a mano izquierda quedaba su coche como espectador solitario de ese saludo. Tercer flash y me he preguntado por qué veo tantas personas cercanas a él y no me encuentro nunca con él. Y aun así lo he sentido muy cerca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario