
Magnífico, antes he obviado parte del sueño de manera consciente.
Estoy sorprendida porque no he escrito nada en toda la mañana, en parte porque estaba muy centrada en el trabajo, en parte porque he tenido que sacar mi vena conciliadora para tranquilizar a mis compañeras, que hoy estaban en tensión. No es que me guste meterme en medio -por si salpica la sangre, aunque la sangre no llegue al río-, pero es cierto que he intentado dulcificar las cosas. Tampoco me he enterado muy bien qué ha ocurrido entre ellas. He llegado y ya estaban los ánimos exacerbados, estaban a la primera que saltaba.
Como yo llevo unos días como en una especie de burbuja donde me mantengo al margen de disputas ocasionales, de tristezas ajenas y de enfados momentáneos, esta vez he optado por quitar hierro al asunto. La sangre no ha llegado al río, pero creo que aún no se ha solucionado. Para mí la solución es simple: tienen que mantener una conversación entre ellas y limar las asperezas.
Seguro que pronto se arregla. Yo siento esa tensión y no me gusta nada. Así no se trabaja bien. ¿Es que no entienden que es más fácil hacer las cosas con buena disposición de ánimo? He aquí el ejemplo, que yo muchos días tengo que controlar mi temperamento. Y es más fácil hacer las cosas de manera positiva.
2 comentarios:
Hay personas que por cabezonería se empeñan en hacerle la contraria a los que tienen alrededor. O también las hay que vuelcan todo su estrés a veces con el que tienen más cerca y no lleva culpa de nada. Es complicado cuando dos personas de temperamento fuerte tienen que trabajar juntas, sobretodo porque es incómodo para los que están alrededor y tienen que soportar ese mal rollo. Ya que en el trabajo pasamos gran parte del día, deberíamos esforzarnos en hacerlo lo más llevadero posible, pero mira, hay gente con la que no se puede trabajar. Tu no te metas mucho, a ver si te van a coger manía ati o algo. Animalas a que tengan una charla si eso, pero poco más.
Saludos!!!
La verdad es que prefiero no meterme. Considero que tienen que hablar entre ellas sin estar yo en medio de árbitro. Si fuera algo muy fuerte entraría a mediar, pero nada más.
Lo bueno de estar tres es que si alguna vez dos discuten, la tercera siempre puede hacer de juez de paz. Pero bueno yo prefiero seguir en mi mundo de tranquilidad, ése donde pocas cosas te afectan, concentrado en un punto del mapa inalcanzable para el resto...
Que vaya bien el día!
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