viernes, diciembre 02, 2011

En cinco minutos

En cinco minutos me iré a dormir. Me imagino sumergida entre las mantas para paliar el frío que siento.
En cinco minutos iré a soñar con él, a imaginar sus besos, sus labios, su mirada perfecta. En cinco minutos iré a recordar esos minutos magníficos de él que tanto me reconfortan.
En cinco minutos me encontraré amando de nuevo. Quien ama… ama durante las veinticuatro horas del día, pero hay momentos en que ese amor se vuelve más intenso. En la oscuridad y en el silencio, en el umbral del mundo de los sueños, él siempre está más cerca. Es como si el corazón se hiciera eco de todo lo que siente y cada uno de los sentimientos flotaran alrededor de mí mientras lentamente voy entrando en cada sueño, esos sueños que siempre son perfectos porque aparece él.
En cinco minutos sólo tengo que cerrar los ojos y él estará más cerca. Tan cerca como puede estar la persona a la que amamos.
Quiero verle mañana. Quiero sentir la dulce caricia de su mirada. Quiero sentirme tocada por esa magia tan especial que siempre llega con él.

Ama tan sólo un momento y el mundo habrá cambiado”.

2 comentarios:

Geles Calderón dijo...

Con qué poco se conforma una alma enamorada!

Deseo de todo corazón que esos cinco minutos, sólo sean eso: CINCO MINUTOS de espera para reencontrarse, de alguna manera, con el ser amado, con su imagen, con su roce y deseo, con su tacto, con su abrazo, aunque sólo fuera imaginándolo; porque a veces la vida se empeña en despertarnos bruscamente de un sueño perfecto con el que soñamos, linda princesa.

(Me veo en tí... cuando aun creía en los sueños)

Un fuerte abrazo.

Geles

K dijo...

Muchas veces he dicho que no me conformo, que necesito mucho más que una mirada, una sonrisa o una palabra.
La situación y las circunstancias actuales me obligan a conformarme.
Cada día lo describo, porque es tan bello lo que siento que no quiero olvidar ni tan sólo un minuto de él, con él, junto a él.
Sigo creyendo en los sueños y no voy a pecar de ilusa, sabiendo que el despertar puede ser demasiado brusco, pero también podría ser el extremo opuesto. Nunca se sabe qué dirección podría tomar este sueño, al menos yo lo desconozco.

Un saludo