Muchos días, al marchar, siempre termino viendo su coche, siempre está tan cerca... Hoy también estaba. A veces, cuando sé que está, anhelo ponerme en contacto con él para ir a tomar algo. Lo que ocurre es que ese pensamiento se esfuma con la misma rapidez con que voy dejando las calles atrás y me adentro lentamente en la carretera.
Ansío encontrarme con él, aunque sólo sea para verle sonreír. Últimamente no coincidimos, supongo que son cosas del azar.
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