Había una película que se titulaba algo así como Cosas que
le diría con sólo mirarla. Eso es lo que se me ocurre ahora con él: todo lo que
me gustaría susurrarle ahora, atrapada en esa mirada perfecta, acariciando ese
rostro angelical, enredando mis dedos entre su pelo. No tendría noche para
decirle todo lo que se me pasaría en ese momento único por la mente. Así que le
susurraría la canción de James Blunt: You’re
beautiful.
Beautiful resume mucho de lo que él me da cada día. Porque
lo que siento es de veras hermoso, tan bello como indescriptible, y todo lo que
siento se incrementa cuando aparece él en cualquier lugar y en cualquier
momento, cuando ladea la cabeza y mira con esos ojos que contienen todas las
cosas hermosas del mundo, cuando sonríe y su rostro se ilumina, cuando piensa y
gesticula, en la dulzura de sus palabras al pronunciar uno de sus infinitos mensajes
de sabiduría.
Beautiful porque hace que todo lo que me rodea sea demasiado
hermoso, porque el mundo simplemente magnífico desde que él aparece, porque los
días tienen más color, el cielo es más azul, las montañas están teñidas de una
sutil belleza.
Beautiful porque cuando pienso en él soy incapaz de
enfadarme con nadie, aunque venga alguno como un gallo de pelea. No me sale
enfadarme. Llevo mucho tiempo que sonrío a todas horas. Ahora no podría
asegurar si sonrío porque estoy enamorada o sonrío porque me encuentro la mayor
parte de las veces tocando el cielo con las yemas de los dedos. Supongo que
todo viene junto, y que no tocaría el cielo si no amara tanto ni me sentiría
feliz si no sintiera que estoy tocando el cielo de esa manera tan sutil.
Beautiful porque bellos son sus ojos, algo orientalizados
(algún día le diré que los tiene un poco rasgados, aunque son perfectos), como
bella es la mirada que mira a través de esas pupilas. Porque bellos son sus
labios, su sonrisa, su cabello… y no voy a entrar en particularidades físicas,
porque terminaré diciendo que su rostro es hermoso, dotado de esa perfección
casi etérea y angelical. Esto me recuerda a que una vez le dije que aguapaba
con los años y me dijo que siempre se veía igual, que no se veía cambiado desde
que nos conocimos hasta hace unos pocos meses –no recuerdo cuándo- se lo dije.
Pero es cierto, ahora está más guapo. También influye que yo siempre le veo
guapísimo.
La belleza exterior, además, va complementada con la belleza
interior. Lo que yo veo en él, a medida que le voy conociendo, es demasiado
hermoso. Veo su nobleza, su integridad, su dulzura, su bondad… Tiene dentro de
sí innumerables atributos de una belleza insólita, tantos que a veces me deja
sin palabras.
A una persona como él sólo se le puede querer, porque es
adorable.
Paso de mi hora, he de ir a soñar con todas las cosas hermosas del mundo, he de ir a soñar con el ángel más hermoso del mundo. Que mañana –cruzaré los dedos para que no amanezca nevado- espero encontrarme con él.
Pero ahora he de ir a dormir. Mañana se tercia un día largo
con una reunión a última hora de la tarde (¡la última del año!). Así que me voy
a soñar con él, con su dulzura, con su mirada, con sus manos, con sus palabras.
Creo que le echo de menos, hace demasiados días que no nos cruzamos por la
calle.
Beautiful... Ahora le susurraría you're beautiful, you're beautiful... it's true al oído.
Beautiful... Ahora le susurraría you're beautiful, you're beautiful... it's true al oído.
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