A veces me gustaría no pararme a pensarlo (como, sin duda, he hecho otras ocasiones) y ponerme en contacto con él.
Hoy le voy a echar de menos. Tampoco tengo mucho sueño, así que aún leeré un rato antes de cerrar los ojos.
No sé cómo se ha hecho tan tarde y me encuentro levantada aún a las 2.30h., si a esta hora, muchos otros sábados, estoy casi a punto de coger el coche para volver a casa. Menos cuando me encuentro con él, como el sábado pasado. Entonces no hay reloj que valga, quizás porque el tiempo ya no funciona.
No hay comentarios:
Publicar un comentario