martes, diciembre 13, 2011

Lo que se escapa de mi interior

Le echo de menos. Podría decir lo contrario, pero estaría mintiendo.
En ese espacio temporal de la noche en que los minutos se acercan a los sueños me acuerdo de él, de su dulzura, de su mirada, de su nobleza, de su sabiduría… Y cuando recuerdo los sueños su imagen aparece etérea en mi mente, casi tangible, tanto que me da la sensación de que puedo alargar la mano y acariciarle su rostro angelical, rozar la comisura de los labios, perderme voluntariamente en esa mirada que contiene tantas cosas buenas.
Supongo que estoy palpando una pizca de felicidad, esa felicidad especial que siempre llega al pensar en él. En estos momentos daría un mundo por susurrarle que es adorable, por desearle felices sueños y mejor despertar, para llenarle de buenos deseos para mañana…
Y por desear… sólo me queda desear verle mañana, sentir esa magia que siempre llega con él.
Amor…
Siento amor.
Puede ser que dude de muchas cosas, pero de lo que siento en estos momentos… de eso no dudo.

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