jueves, diciembre 01, 2011

Un día sin él

A las nueve y media llegaba a casa. ¡Por fin! Mañana volveré a llegar sobre esa hora o, quizás, más tarde. 
Al final, viene bien una semana con algunos días de descanso.

Un día sin él es un día de oscuridad. Me hacía ilusión encontrar su coche al llegar a las dos, como hace una semana, pero no lo tenía aparcado donde yo iba. Deseaba, con toda mi alma, encontrarme con él. Pero hoy no he dado tantas vueltas para aparcar.

Estoy algo cansada. Pero mañana es viernes ya.

Le echo mucho de menos.

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