jueves, diciembre 08, 2011

Los días desviados

Hoy ha sido un día de ésos en los que, por nada del mundo, deseas despertar. Hoy tenía tal cúmulo de cosas inquietantes en la mente que hubiera seguido durmiendo durante horas. Pero no ha podido ser, y por eso mismo me he encontrado concentrada en otras cosas. Y, después de mucho tiempo, he cocinado de verdad, durante horas, he invitado a mi hermano y a mi cuñada a comer, y no sé cómo no me ha dado por invitar también a ese ángel de mirada perfecta. He recordado lo que me gusta experimentar en la cocina. 
Y ahora... no quiero que llegue mañana, y sin embargo estoy deseando que pase cuanto antes.

Pensaré en él, que su imagen siempre me reconforta y me llena de energía positiva. Anoche estaba divinamente guapo.

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