viernes, marzo 06, 2009

Centrales nucleares

Santa María de Garoña podría cerrar sus puertas el 5 de julio de este año, pero han pedido una prórroga de otros diez años y será el Gobierno el que dé el visto bueno entonces. Es una noticia inquietante, sobre todo cuando sabes que tu casa familiar está relativamente cerca. 
Yo era muy pequeña cuando ocurrió el accidente de Chernóbil, pero sé que la sociedad se movilizó de una manera brutal ante ese desastre. En la escuela tuvimos que dibujar nuestra impresión sobre aquello. Resultará gracioso pero yo dibujé un cohete espacial. Era una época en que la Guerra Fría estaba en pleno apogeo y tanto rusos como estadounidenses luchaban por convertirse en "amos" del espacio exterior. Como sabíamos que Chernóbil se encontraba "por Rusia" y los astronautas salían en las noticias cada dos por tres, casi todos hicimos cohetes. Recuerdo que el mío era rojo en la punta y aletas, con cuadritos blancos y rojos en el cuerpo (influido sin duda por los cómics de Tintín).
Ciudad abandonada de Pripiat, cerca de la central nuclear de Chernóbil (Yann Arthus-Bertrand)
La profesora se quedó horrorizada y nos hizo comprender la magnitud del accidente nuclear de Ucrania (que entonces pertenecía a la URSS) y nos leyó la cartilla sobre lo importante que eran las noticias y mantenerse informados sobre lo que ocurría en el mundo. Desde entonces yo veía todos los telediarios, así que con la caída del Muro de Berlín (sin tener ni idea de historia) ya tenía suficiente información sobre el tema.
Lo triste de Chernóbil no es la explanada sin vida que ha quedado alrededor de la central después de 23 años, sino la catástrofe que ha supuesto para la Humanidad. Ver a todas esas personas, niños, hombres aquejados por extrañas enfermedades sin curación es demasiado triste.
Es normal que dé miedo tener una central nuclear a la vuelta de la esquina. Y ayer descubrí que en España hay unas cuantas plantas de energía nuclear, de las que sólo me sonaban Garoña (por proximidad y porque es noticiable) y Trillo (porque uno de mis hermanos fue de excursión y llegó impresionado).

Centrales nucleares en España

España cuenta actualmente con seis centrales nucleares en activo, destinadas a la producción de energía eléctrica, aunque en total existen once instalaciones nucleares en todo el territorio peninsular.
España además posee una fábrica de combustible nuclear (Juzbado) y un centro de almacenamiento de residuos radiactivos de baja y media calidad (El Cabril).

El conjunto de centrales nucleares que en la actualidad se encuentran en fase de explotación, cierre o moratoria* corresponden a tres generaciones diferenciadas dentro del Programa Nuclear español:
· Primera Generación: Centrales nucleares proyectadas en la década de los 60 y cuya construcción se concluyó a finales de esta década o comienzos de la siguiente.
A esta generación corresponden las centrales nucleares de José Cabrera, Zorita (inició su explotación en 1968 y cerró sus puertas definitivamente el 30 de abril de 2006); Santa María de Garoña (inició su explotación en 1971) y Vandellós I (en desmantelamiento).
· Segunda Generación: Centrales nucleares proyectadas a comienzos de los 70 y cuya construcción se inició en la misma época con el objeto de lograr su explotación a finales de la década. Retrasos en la construcción hicieron que los proyectos sufrieran una demora que impidió que la explotación no tuviera lugar hasta los años 80.
A esta generación pertenecen las centrales nucleares de Almaraz I y II, Ascó I y II, Cofrentes y Lemóniz (en moratoria).
· Tercera Generación: Centrales nucleares cuya construcción fue autorizada con posteridad a la aprobación del Plan Energético Nacional de julio de 1979.
A esta generación pertenecen las centrales nucleares de Valdellós II, Trillo I y Valdecaballeros I y II (en moratoria).

José Cabrera, Zorita (Guadalajara)
Cronológicamente fue la primera central nuclear española. Comenzó a operar el 13 de agosto de 1969. El 15 de octubre de 2002 el Ministerio de Economía autorizó la explotación hasta el 30 de abril de 2006, fecha de cierre definitivo de la central.
Se encuentra situada en el término municipal de Almonacid de Zorita (Guadalajara), de ahí que también se le llamara “Zorita”.
La refrigeración se abría al río Tajo. Constaba de un único reactor de agua ligera a presión (PWR) de 510 MW de potencia térmica y 160 MW de potencia eléctrica. El sistema de refrigeración del reactor era un circuito cerrado que comprendía la vasija del reactor, una bomba que hacía circular el refrigerante del reactor y un generador de vapor. Conectado al circuito había un presionador con calentadores eléctricos.
El reactor estaba alimentado con óxido de uranio de bajo enriquecimiento, envainado en tubos soldados de zircaloy, moderado y refrigerado con agua ligera a presión y regulado con una combinación de barras de control que se introducían por su propio peso.
Era propiedad exclusiva de la Unión Eléctrica Fenosa. 
Producía el 75% de la demanda de la energía eléctrica de la provincia de Guadalajara.
En sus instalaciones se prevé construir un almacén temporal (ATI) para poder depositar los residuos contenidos en la piscina, al carecer de momento de un almacén temporal centralizado (ATC) en el que albergar todos los residuos radiactivos procedentes de las centrales nucleares que operan en el país.

Santa María de Garoña (Burgos)

Se localiza en el valle de Tobalina (Burgos) a orillas del río Ebro.
Fue construida entre 1966 y 1970. Un año después se acopló a la red y comenzó a ser operativa. Desde 2006 es la central nuclear más antigua de España (al cerrarse la de Zorita).
Consta de un reactor de agua ligera de ebullición (BWR) de ciclo sencillo de 1381 MW de potencia térmica y 460 MW de potencia eléctrica y circulación forzada produciendo vapor, que alimenta directamente la turbina. El suministrador del Sistema Nuclear de Suministro de Vapor el General Electric Co.
La refrigeración externa es abierta al río Ebro, que discurre próximo a las instalaciones.
El refrigerante, agua ligera, entra por la parte inferior de la vasija, ascendiendo y pasando a vapor. El combustible es dióxido de uranio ligeramente enriquecido. El sistema de control consta de barras que contienen carburo de boro, accionadas hidráulicamente. Éstas penetran en el núcleo por su parte inferior.
La central consta de la contención primaria (pozo seco y cámara de relajación de presión) y contención secundaria (edificio del reactor).
Produce el 50% del consumo eléctrico de la comunidad de Castilla y León. Es propiedad de Endesa e Iberdrola.
Si el Gobierno no da el visto bueno, Garoña podría cerrar sus puertas en 2009, aunque seguramente que se le permitirá seguir funcionando durante otra década más.

Almaraz I y II (Cáceres)

La central nuclear de Almaraz se localiza en el municipio cacereño del mismo nombre. La Unidad I entró en funcionamiento en mayo de 1981, aunque su explotación comercial no comenzó hasta 1983. En 1984 entraba en funcionamiento la segunda unidad (Almaraz II).
Consta de dos unidades gemelas del tipo agua ligera a presión (PWR) de 2696 MW de potencia térmica y 930 MW de potencia eléctrica. Cada unidad está equipada con tres circuitos de refrigeración, que aparte del reactor de agua a presión, contiene combustible de dióxido de uranio ligeramente enriquecido en U-235. El número de elementos es 157, cada uno de los cuales lleva 264 varillas de combustible de matriz 17x17. El circuito primario tiene tres generadores de vapor por cada reactor.
Su diseño mecánico, termohidráulico y nuclear es similar al de otras unidades de Westinghouse.
El recinto de contención de cada unidad es cilíndrico, de hormigón con cúpula semiesférica y forro de acero. La refrigeración externa es abierta al embalse de Arrocampo.
Actualmente es propiedad conjunta de Iberdrola, Endesa y Unión Fenosa.
Produce el 92% de la energía de Extremadura, y estuvo conectada a la red el 93% de los días del año la primera unidad y el 84% la segunda, debido a que la parada de recarga de combustible se prolongó más de lo habitual por una avería en un motor del generador diésel.

Ascó I y II (Tarragona)

Ubicada en el municipio tarraconense de Ascó, a orillas del río Ebro, comenzó a funcionar el 29 de agosto de 1983.
El complejo nuclear de Ascó está integrado por dos unidades, cada una de las cuales consta de un reactor de agua a presión tipo PWR con una potencia eléctrica de 930 MW. Los reactores de los dos grupos utilizan como moderador y refrigerante agua ligera a presión que se toma del río Ebro a través de un canal abierto.
El reactor se refrigera por un circuito primario de tres lazos que llevan el calor extraído del reactor a los generadores de vapor. El reactor, el circuito primario y los generadores de vapor se albergan en el edificio de contención. Este edificio tiene forma cilíndrica y va rematado en un casquete esférico. Es de hormigón revestido de acero en su interior. Se aprovecha el agua de refrigeración caliente para la calefacción de edificios y para un invernadero de plantas ornamentales instalado en la central.
El combustible es dióxido de uranio enriquecido en U-235. El número de elementos combustibles en el núcleo es de 157, cada uno de los cuales lleva 264 varillas combustibles en matriz 17x17.
Actualmente es propiedad de las compañías eléctricas Iberdrola y Endesa.

Cofrentes (Valencia)

Está situada a dos kilómetros de la localidad valenciana de Cofrentes, en la margen derecha del río Júcar.
La conexión a la red eléctrica se inició en octubre de 1984 y, un mes después, comenzó su explotación comercial.
La planta está equipada con un reactor de agua en ebullición tipo BWR de 2952 MW de potencia térmica y 994 MW de potencia eléctrica. El suministrador del Sistema Nuclear de Suministro de Vapor es General Electric Co.
El combustible para el núcleo del reactor está constituido por 625 elementos combustibles, cada uno integrado por 62 varillas de combustible y 2 de agua dispuestas en matrices de 8x8 con pastillas de dióxido de uranio ligeramente enriquecido.
El control global del núcleo se consigue mediante barras de control móviles de entrada por el fondo de la vasija. Las barras de control son de forma cruciforme y están distribuidas por toda la red de los conjuntos de combustible.
Actualmente es propiedad de Iberdrola.
La producción anual de electricidad de Cofrentes se estima en un 77% de la consumida en la Comunidad Valenciana.
Desde su construcción, la central nuclear de Cofrentes ha sufrido varios fallos de seguridad. En 2002 sufrió dos sucesos consecutivos durante la parada de recarga; en 2005 sufrió una fuga de agua radiactiva dentro de la propia dentral; el 2 de agosto de 2007 se produjo un incendio en una fase del transformador principal, que provocó una parada no programada del reactor. El suceso supuso la activación del plan de emergencia interior de la instalación en la categoría 1 de prealerta de emergencia y simultáneamente la declaración en el CSN. El incendio fue extinguido en una hora y se desactivó la prealerta de emergencia.
También ha experimentado problemas por fallos en las barras de uranio, lo que causó una reducción de la potencia y llevó a sustituir algunas de las barras antes del plazo previsto.
Todos estos fallos fueron clasificados de nivel 0 en la escala internacional de sucesos nucleares.

Lemóniz (Vizcaya)

La central nuclear de Lemóniz, situada en el municipio vasco del mismo nombre, nunca llegó a ser puesta en funcionamiento. Comenzó a construirse en 1972 y, aunque el grupo I (de los dos que tenía el proyecto) estaba terminado y sólo faltaba cargar el combustible, fue paralizado por el Gobierno español en 1984. Formaba parte del ambicioso plan de Iberduero (actualmente Iberdrola), que quería construir varias centrales nucleares en la costa vasca.
Desde el principio de su construcción, la central de Lemóniz se vio enfrentada y criticada por un amplio grupo ecologista, así como varios partidos políticos de corte nacionalista del País Vasco.
Tras enormes manifestaciones que apoyaban el lema de una “Costa Vasca no Nuclear”, en 1977 ETA hizo suya la causa antinuclear, cometiendo atentados en la zona, asesinando a los vigilantes de las obras de la central y secuestrando a personajes relacionados con la misma.
En 1982 las obras se habían paralizado por completo y el Gobierno optó por no reanudar las obras. En 1984, el Gobierno del PSOE decretó la moratoria nuclear. Hasta el día de hoy, la central nuclear de Lemóniz, prácticamente acabada, ha quedado a la espera de su utilización final. Descartado su uso como central nuclear, se ha barajado la posibilidad de que se convierta en una central de ciclo combinado o que se construya un parque temático.
La empresa dueña de la central fue comercializando el equipamiento instalado y desmantelando la misma. Hoy en día, los enormes edificios están vacíos.
La necesidad energética del área metropolitana de Bilbao se cubre con la central nuclear de Santa María de Garoña, a 96 kilómetros.

Valdecaballeros (Badajoz)

La central nuclear de Valdecaballeros, situada en la localidad extremeña del mismo nombre, nunca llegó a ser puesta en funcionamiento.
El proyecto, iniciado en 1975, constaba de dos reactores: Valdecaballeros I y II, del tipo reactor de agua en ebullición (BWR), con 975 MW cada uno. 
En 1984, el Gobierno decretó la moratoria nuclear, que supuso la paralización de las obras al 60%. 
Los propietarios de la central eran Sevillana de Electricidad e Hidroeléctrica Española (hoy Endesa e Iberdrola respectivamente).

Trillo (Guadalajara)

Está situada en un paraje denominado “Cerrillo Alto”, entre las localidades de Trillo y Cifuentes, en Guadalajara, a orillas del río Tajo. Se conectó a la red por primera vez en mayo de 1988 y consta de tres circuitos: primario, secundario y de refrigeración.
Dispone de un reactor controlado por 52 haces de barras de control construidas en una aleación de plata-indio-cadmio. Su accionamiento es electromagnético. Penetran en el reactor por su parte superior.
Como combustible usa óxido de uranio enriquecido. El reactor incluye 177 elementos combustibles, cada uno de los cuales tiene dispuestas las varillas en una matriz de 16x16.
La refrigeración del reactor de realiza por un circuito primario de agua con tres lazos. Dispone de dos torres de refrigeración independientes. El reactor, circuito primario y generadores de vapor están albergados en una esfera de acero contenida en un edificio cilíndrico de hormigón rematado por una semiesfera.
En 1999, el Gobierno decidió aprobar la ampliación de la capacidad del almacén temporal de combustible gastado, fuera del recinto de contención, con una superficie de 2.280 metros cuadrados, para resolver el problema de limitación de espacio necesario para la continuidad de la central. El almacén está diseñado para albergar hasta 80 contenedores, donde se guardan todos los combustibles gastados en Trillo.
Es propiedad de Iberdrola, Nuclenor, Unión Fenosa e Hidroeléctrica del Cantábrico.

Vandellós II (Tarragona)

Comenzó a funcionar en marzo de 1988, tras el cierre de Vandellós I. Hoy en día es la central nuclear más moderna de España. 
Fue diseñada por Westinghouse y entró en explotación comercial en 1988. La potencia térmica autorizada es de 2.775 MW y la eléctrica bruta de 992 MW.
Posee un extractor de agua ligera a presión del tipo PWR. La descarga de agua de refrigeración de hace a través de un canal abierto que desemboca directamente en la costa tarraconense del mar Mediterráneo.
El combustible es dióxido de uranio enriquecido en U-235. El número de elementos es de 157, cada uno de los cuales lleva 264 barras combustibles en matriz 17x17.
Las compañías propietarias y titulares de la central son Endesa e Iberdrola.
Produce un tercio de la energía que consume Cataluña.

Fábrica de combustible nuclear de Juzbado (Salamanca)

ENUSA Indrustrias Avanzadas S.A. dispone de la fábrica de elementos combustibles de Juzbado para el desarrollo de su actividad en la primera parte del ciclo de combustible nuclear. Esta fábrica, situada en la provincia de Salamanca, entró en funcionamiento en 1985, produciendo combustible nuclear para reactores de agua ligera. Tiene una capacidad de producción anual equivalente a 300 toneladas de uranio enriquecido.
La producción de la fábrica de Juzbado no sólo abastece el mercado nacional, sino también a otros países europeos: Francia, Alemania, Bélgica, Finlandia y Suecia.

El Cabril (Córdoba)

Este centro de almacenamiento de residuos de baja y media calidad de Enresa se localiza en el término municipal de Hornachuelos, en la sierra de Albarrana.
En el diseño y construcción de las instalaciones, en los que se han utilizado las tecnologías más avanzadas, ha primado su integración con el entorno natural.
Los residuos nucleares de baja y media actividad se almacenan temporalmente en las piscinas de las propias centrales nucleares, antes de llegar a El Cabril.
Las instalaciones se encuentran al 50% de su capacidad.

*Moratoria nuclear: Es la suspensión temporal del desarrollo de políticas de construcción y puesta en marcha de centrales energéticas de fisión atómica.

2 comentarios:

En Bici por Burgos dijo...

En los tiempos que corren y muy a mi pesar, no podemos decir que no a las nucleares. Pero lo que tampoco podemos hacer bajo ningún concepto es depender de ellas, hay que seguir explotando y mejorando las energías limpias, las cuales seguro que nunca te darán un susto como en la antigua URSS.

K dijo...

Ya. Es curioso, no me gusta hablar de ciencia, pero es un tema que te hace pensar.
Hasta que no lees sobre el tema y te das cuenta de que nos abastecen de un ¿80%? de electricidad no caes en que son verdaderamente necesarias. Claro que se pueden buscar sucedáneos, pero mientras se encuentra algo más 'ecológico' no nos vamos a quedar sin luz.
Y sé que son bastante seguras. Lo de Chernóbil fue un desastre catastrófico de dimensiones escalofriantes y ocurría en los años en que España empezaba a despegar en la industria nuclear, así que el impacto social fue terrible. Porque algo como lo de Chernóbil desmoraliza a la población, que siempre se pregunta: "¿Y si nos pasa a nosotros?". Claro que entonces eran los años 80. En la actualidad, se busca la seguridad y el bienestar social y con toda la modernización y tecnologías... en cuanto ocurre un fallo del sistema enseguida se soluciona. Ojalá todo fuera igual de rápido (y seguro) en el resto de ámbitos.

PD. Me estoy leyendo un libro sobre las bombas atómicas, así que no te extrañe si mañana sigo con el tema y hablo de los países que tienen armas nucleares :P