
Este relato trata de los impulsos autodestructivos que mueven al narrador (que llama "el demonio de la perversidad"), por los que le llevan a hacer cosas por el mero hecho de que no debería hacerlas.
Se habla de la frenología(*).
Un hombre asesina a su víctima a través de los efluvios letales de una vela envenenada. La muerte parece algo normal y el asesino hereda todo. Un tiempo después empieza a decir cosas que no debería hasta que confiesa su crimen, llevado por el "demonio de la perversidad".
Es importante hacer la distinción de la diferencia de sentido que la palabra perverse tiene para un inglés y un francés. Igualmente ocurre en castellano. Perverseness, 'perversidad', aquí no es gran maldad o corrupción (aunque pueda serlo), sino "el sentido de encarnizamiento en hacer lo que no se quisiera y no se debiera hacer". Por su parte, Poe lo explica al principio del relato.
(*) Frenología: Doctrina psicológica según la cual las facultades psíquicas están localizadas en zonas precisas del cerebro y en correspondencia con relieves del cráneo. El examen de éstos permitiría reconocer el carácter y aptitudes de la persona.
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