
En seis días he visto a tanta gente que hacía años que no veía que me siento algo confusa. Aún no me termino de adaptar. Me encuentro con muchas personas que me aportan mucho, sobre todo en el terreno intelectual. Al final del día mi cabeza echa humo, pero me siento orgullosa de todo lo que me rodea y sobre todo del tiempo que he pasado dando vueltas a cosas en las que antes ni siquiera me había parado a pensar.
Eso, la ilusión y estar a gusto me hacen olvidar otras cosas y a otras personas que, momentáneamente, pasan a un segundo plano sin apenas darme cuenta.
Estoy cansada, pero feliz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario