
Walter Gilman es un estudiante de la Universidad Miskatonic en Arkham. Su curiosidad por la misteriosa bruja Keziah Mason, que había vivido dos siglos antes y que había desaparecido sin dejar rastro de la prisión, le condujeron a alquilar la misma habitación que ella ocupó. Uno de los rumores más extendidos es que la vieja bruja aún se deja ver en fechas próximas a Walpurgis (noche del 30 de abril) y en la víspera de Todos los Santos, acompañada por una siniestra mascota, al que llaman Brown Jenkin, un ser parecido a una rata, aunque más grande, con rostro y extremidades humanas.
Gilman es un estudiante modelo que empieza a aventajar a sus compañeros de clase con su visión de la cuarta dimensión. Desde hace unos días una extraña fiebre se ha apoderado de él. Tiene extraños sueños en los que ve a la anciana acompañada por ese "animal", que gesticulan para que vaya con ellos. A través de los sueños pasa por abismos insondables hasta llegar a un espacio vacío donde un hombre de tez negra le insta a firmar unos pergaminos. Se despierta sudoroso y, en una de las ocasiones, se ha traído una figura extraña que ha arrancado de una fantástica balaustrada.
Se acerca la noche de Walpurgis. Ha desaparecido un niño y en los periódicos los testigos han visto a tres personas (un negro, una vieja y un joven en pijama). Gilman tiene miedo y se va a dormir al cuarto de un compañero. Pero la noche de Walpurgis no puede controlar el sueño y la vieja Keziah se lo lleva de nuevo a través de otra dimensión. En un altar está el niño que va a ser sacrificado. Gilman evita que la vieja lo mate y la estrangula con un crucifijo, mientras Brown Jenkin quita la vida al niño. Gilman tiene que volver a la vida real y despertar. Pocos días después la rata con rostro humano acaba con su vida mientras está soñando.

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