miércoles, mayo 07, 2008

Fálicamente hablando

Para que luego digan de los tópicos y las hipótesis no probadas que corren de boca en boca...

Lo que sí que es cierto es que a todos los hombres les importa el tamaño, quizás más que a nosotras. Siempre que el tema sale a colación hay alguno que suelta: "Sí, pero yo la tengo más larga". Resulta sorprendente que ellos utilicen esa frase tan a menudo, a veces resultando incluso soez y ordinaria.
Yo me pregunto: ¿La proporción existe? Me refiero a la proporción humana, claro. Los griegos y los romanos la utilizaban y medían todas las figuras humanas de sus grandiosas obras de arte. Esto me lleva a otra pregunta: ¿La regla de la "ele" existe?

Si ponemos los dedos índice y pulgar formando una L, y luego cambiamos poniendo la posición de una pistola, aparecen dos "eles" diferentes. El dedo en posición vertical indica la altura y el dedo en posición horizontal la longitud del miembro viril. Según esta teoría -no probada-, los hombres altos estarían provistos de un pene chiquito, mientras que los varones de pequeña estatura estarían dotados de un enorme falo. Es obvio que no es así, puesto que el cuerpo humano es totalmente proporcionado. Si un hombre es alto tiene, en consonancia, un número de pie vasto. Así que la Teoría de la "ele" se queda coja cuando descubres que no es válido el argumento.
Otro de los tópicos muy utilizado entre las mujeres es que todos los hombres feos o poco agraciados están muy bien proporcionados. Es otra de las hipótesis que, por general, tampoco sería verdadera.
Yo me quedo con que el ser humano es proporcional, aunque siempre con excepciones, claro.

Al fin y al cabo, yo no creo que la largura sea tan importante. Ayuda, pero no lo es todo. No está de más decir eso de: "Más vale pequeñita y juguetona que grande y torpona".


(*1) David, de Miguel Ángel.
(*2) Pene de Rasputín.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Yo la tengo normal y creo que la uso debidamente.

Vamos, que no me quejo.