Son crudos los días de recuerdos. No podría expresar cómo es la magnitud de tal tristeza, además de que me pregunto si es una tristeza en sí misma, pues siento más como una especie de desazón nostálgica que me descorazona al pensar en ciertos momentos de mi vida pasada que se quedaron grabados como a fuego.
Son duros los días de recuerdos, las añoranzas concretas, de ciertos instantes que martillean tu cabeza sin parar. Y no puedes evitar volver a revivirlos. Y no quieres que terminen nunca, pues al cerrar los ojos estás viviendo en un sueño, en otra época y otro lugar. Y no quieres que llegue el cruel punto final que te hará abrir los ojos e instantáneamente la magia se esfumará...
Son duros los días de recuerdos, las añoranzas concretas, de ciertos instantes que martillean tu cabeza sin parar. Y no puedes evitar volver a revivirlos. Y no quieres que terminen nunca, pues al cerrar los ojos estás viviendo en un sueño, en otra época y otro lugar. Y no quieres que llegue el cruel punto final que te hará abrir los ojos e instantáneamente la magia se esfumará...
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