jueves, mayo 15, 2008

Memoria

El valle de Nis está alumbrado por el fulgor de la luna. Los antiguos edificios de mármol, con sus tesoros y sus joyas, están semi enterrados entre la inmensa espesura del bosque. Sólo los simios y algún que otro extraño ser danzan entre los árboles y la maleza. Entre ellos destaca el Demonio del Valle.
Entonces le pide el Genio que habita en los rayos de la luna que le cuente las historias de aquellos seres que levantaron esos edificios. El Demonio, que dice llamarse Memoria, responde que apenas se acuerda de ellos, que tenían cierto parecido a los simios que saltan entre los árboles y que únicamente recuerda su nombre: Hombres.

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