martes, mayo 06, 2008

La máscara de la hechicera



Suewellyn tiene es una niña de seis años que vive en la campiña inglesa con tío William y tía Amelia. En la escuela la llaman bastarda y bruja, aunque es una nimiedad eso con la satisfacción que le ofrecen las visitas de la señorita Anabel.
Un día se van en tren hacia un bosque desde donde se ve un castillo y allí conoce a un amigo de Anabel, Joel Mateland. A Suewellyn le gustaría que aquellos fueran sus padres y el castillo su hogar... Pronto el sueño acabará.
Un día, en el pueblo, un visitante adinerado la aborda y le hace unas preguntas sobre la señorita Anabel. Poco después, Anabel irá a buscarla y se marcharán de Inglaterra para siempre. En el barco les espera Joel, y allí descubre que es su hija, aunque ellos no están casados.
Después de muchas semanas en barco, Joel Mateland compra una casa en un archipiélago cerca de Australia, cuya isla principal es Vulcano, que está dominada por un terrible volcán que no para de rugir, pero que lleva trescientos años sin estallas, así que no hay de qué atemorizarse.
Al principio, los nativos no les aceptan con facilidad. Ellos no quieren allí a un médico -profesión de Joel- porque ya tienen un hechicero; ellos quieren que les ayude en la producción de coco.
Suewellyn va creciendo y sus padres se preocupan de su educación. Le envían a una escuela de Sidney, donde debe convertirse en una señorita. Allí conoce a Laura, que la invita a la plantación familiar. Suewellyn se enamora del hermano de Laura, Phil, que también está estudiando medicina.
Llega el fatídico día en que en el barco aparece Susannah, la hermanastra de Suewellyn, que ha venido a ver a su padre. El parecido entre las jóvenes es llamativo. Susannah es una chica de mundo, tiene una crueldad sin límites y, a veces, puede ser demasiado encantadora. Obviamente, Susannah seduce a Phil. Susannah no deja de hablar del castillo de Mateland que va a heredad en cuanto se case con Esmond, su primo. Cuando la hermana de Phil celebra su boda, solo Suewellyn acude a la celebración. El resto, incluso Phil, se quedan en la isla y, a su regreso, Suewellyn descubre que ha perdido todo y a todos, ya que en su ausencia el volcán ha entrado en erupción.
En Sidney, los asesores de Susannah le han equivocado con ella, así que, a pesar de convertirse en una impostora, decide volver a Mateland y hacerse pasar por su hermanastra. Pero la que vuelve es una Susannah buena, que ayuda a los agricultores de la zona, que habla con ellos e incluso les cuida. Su primo Malcom, con el que Susannah se llevaba muy mal, cae embelesado ante el cambio que se ha producido en la joven.
Janet, la dama de compañía de Anabel, sabe desde el primer día quién es esa chica, pero la ayuda a seguir adelante. Con el paso de los días Suewellyn descubre, con horror, lo malvada que era su hermanastra y encuentra unas cartas de su amante. Garth, el hijo bastardo de David Mateland, regresa al castillo en cuanto se entera de que su prima está allí, pero enseguida se da cuenta de que esa joven es una embustera. Pretende hacerla chantaje, pero muere asesinado por uno de los agricultores. Malcom se hace cargo de la situación y envía a Suewellyn a Londres para que rehaga su vida con su verdadera identidad, mientras en el granero se quedan varias joyas de la chica junto al cadáver de Garth, que sucumben en un incendio.
Varios meses después, Malcom va a buscar a Suewellyn para casarse con ella y visitar Australia.

No hay comentarios: