sábado, mayo 13, 2006

Un cuadro, un símbolo: El "Guernica"


En 1936 estalló la Guerra Civil en España. El 1º de mayo de 1937, bombarderos nazis acudieron en ayuda de Franco para destruir la ciudad vasca de Guernica. El bombardeo duró cuatro horas, aniquilando despiadada y totalmente la ciudad y sus alrededores en 10 kilómetros a la redonda. El resultado fue terrible: 1600 muertos y miles de personas heridas y sin hogar, una ciudad cruelmente borrada del mapa.

La guerra de España es la batalla de la reacción contra la gente, contra la libertad. La vida de "todo mi" artista era sólo una lucha continua contra la reacción y la muerte del arte. En la trampa sobre la cual trabajo y que llamaré "Guernica" y en todos mis trabajos recientes, expreso claramente mi horror de la casta militar que hizo de España un fregadero en un océano de dolor y muerte.

Picasso adopta una postura contra el general Franco y se une al bando republicano en 1936. Trastornado y sobresaltado, Picasso arrojó su cólera sobre un paño 8 metros de largo y 3,50 metros de ancho, que comprende 45 dibujos preliminares, la mayoría en color. Los elementos simbólicos parecen bosquejos: el toro, el caballo, el portador de luz. El toro expresa la brutalidad, el caballo simboliza al pueblo.
Picasso usó extensamente el medio apropiado para su arte. Alargando los miembros, deformando caras y cuerpos, dio a sus personas un gran vigor dramático. Notamos también que sabía cómo sacar lo mejor de cada cosa, acentuar la intensidad del drama. La línea más asombrosa del paño es indudablemente el color o, más exactamente, la ausencia de color. Pero entre el blanco y el negro, salta a la vista una gama entera de grises, desde los más oscuros a los más claros (algunos incluso tienen un tinte rosáceo). Gracias a los matices moderados y pacíficos, toda la tensión dramática de la imagen se ralentiza con una triste y dolorosa muerte. Es un trabajo violento y simbólico: el paño entero está entristecido pues el blanco y el negro conjuntamente evocan la muerte.
A la izquierda, bajo la cabeza del toro, símbolo del valor de España así como de la brutalidad, los gritos desesperados de una mujer llevando en los brazos el pequeño cuerpo sin vida de un niño expresan la inhumanidad del ser humano.
El centro de la lona está ocupado por la silueta de un caballo, cuyas contorsiones violentas se traducen en una consternación inmensa. Este caballo simboliza al pueblo, a la gente. Bajo él se encuentra el cuerpo descuartizado de un soldado: el brazo separado del cuerpo sostiene una espada en la mano. Esto explica las torturas de la gente y la fuerte resistencia de esperanza. Pero a esa resistencia se le opone la luz, que le viene de frente.
A la derecha, una mujer penetra en la escena, su actitud es salvaje y porta una lámpara; otra mujer se precipita por una ventana abierta de par en par; una tercera se lanza hacia adelante, marcando una diagonal en un movimiento de pánico. Otras imágenes sugieren que se profundice en el tema: una mesa (¿equivalente a un altar?), las paredes, las azoteas...
Picasso logró comunicarnos unos sentimientos demasiado dolorosos, fruto de lo que le inspiró la destrucción de Guernica y la matanza de tantos inocentes.
Nunca quiso explicar el significado del lienzo. Todo lo que se dice en la actualidad (y lo que se ha comentado) sobre el "Guernica" son suposiciones de historiadores de arte, pero siguen siendo sólo suposiciones. Lo que sí que está claro es que narra un acontecimiento demasiado amargo y triste de la Historia de España.

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