Es una mañana brillante de mayo, se respira tranquilidad... A la mente me viene otra mañana, una mañana cruel, un sol de noviembre ensombrecido por las nubes.
No sé por qué me he acordado de esto ahora, pues era un día muy diferente al de hoy, que acabó en trágico.
Cogía todas las mañanas la misma carretera, iba a los mismos pueblos. Allí repartía el correo que llevaba en la cartera. Simpática siempre, regalaba a todo el mundo unos minutos para hablar de nimiedades. Con una sonrisa de oreja a oreja a nadie le negaba un "Buenos Días", a veces comentaba algo del tiempo, alegraba a los ancianos solitarios con sus palabras: "Sr. X, hoy tiene carta de su hijo"..., palabras de consuelo y aprecio para todos. Palabras que se fueron con ella.
Aquella fría y grisácea mañana de noviembre no vio la curva por la que pasaría por última vez. Aquella mañana lúgubre no hubo saludos para nadie. Aquella mañana las cartas no llegaron a su destino. Aquella mañana su vida se esfumó al pasar por aquella curva...Tenía mi edad y una vida por delante.
"A veces a Dios le da por jugar a los dados".
1 comentario:
Buenas noches, soy un calvo ke ha leido algo de esto ke tienes escrito se lo que significa y lo que se siente al leerlo. Gracias por linkarme tu blog y estoy algo triste por las mañanas y por las noches.....
La vida es dura, pero procuro no malgastar ni un minuto de ella, todos los que dedico a recordar a los que ya no estan conmigo son bien invertidos.
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