
Sabes que no puedes hacerlo. No puedes hacerme callar cuando no opino lo mismo que tú. Eres el único que puede aplacar mi ira diciéndome al oído lo que me apetece escuchar. Eres tú quien escucha a mi corazón y atiende a mi cabeza.
¿Tan cristalina soy para ti, que sabes lo que pienso en cada momento, que me lees los ojos sin necesidad de palabras?
Te necesito aquí, conmigo. Necesito de tu abrazo... No me importan las ataduras si son junto a ti. No me importa callar si estás aquí... susurrándome al oído.
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