
La frase del título está sacada de la película "El castillo ambulante". Dos horas de ficción y fantasía por los mundos hechizados y encantados del mago Howl, la bruja de los Páramos y la maga de Palacio.
Es demasiado mágica esta película. Demasiado preciosa. Una película donde al final triunfa el amor. Me encantan sus metáforas: un mago sin corazón siempre pendiente de que el fuego que lleva de nombre Calcifer, un pequeño demonio de gran corazón, no se apague. Si Calcifer se apaga y el castillo ambulante deja de andar, Howl se muere. Porque la llama de fuego no es otra que la llama del amor, la llama de un corazón que no está perdido sino sometido a un hechizo.
Sí, fuego que habla y una bruja mala que se convierte en buena, una guerra que se termina al final (ojalá las guerras de la actualidad terminaran tan rápido como ésta).
El mago que no tiene corazón, a pesar de todo, es un mago bueno. Me recuerda a alguien demasiado especial. Quizás por las alas, quizás porque parece un ángel. Quizás por su mirada... O es que yo aposta estoy buscando cierto parecido.
Sofie es fruto de un hechizo que le hace la bruja del Páramo, que la convierte en una viejecita de 90 años en cuestión de minutos. Su hechizo acaba cuando el amor sale adelante.
La bruja del Páramo es despojada de todos sus poderes y se convierte en una ancianita muy sabia. Toda la codicia que albergaba por dentro cuando era bruja se convierte en una generosidad infinita.
Un castillo que camina por los montes, un niño que se disfraza de viejecito, una bruja malvada al servicio del rey que luego sólo desea hacer el bien, un espantapájaros con una sonrisa inmortal (sí, también es alguien que está hechizado), y un mago que podría convertirse en monstruo.
Me encanta el significado que se les da a las puertas. En principio, una puerta nos sirve para salir y para entrar de los sitios, pero aquí entran en mundos idílicos y maravillosos. Hablaría de "Monstruos S. A." pero mejor dedicarme por completo a las películas japonesas de este estilo.
Otra película donde el significado de las puertas es muy importante es en "El viaje de Chihiro". No es exactamente una puerta por donde ella cambia su mundo real por uno fantástico, sino que es una especie de templo en medio del bosque. Sus padres se pierden y aparecen en otro mundo diferente. Aparecen en el mundo de los muertos. Sus padres son convertidos en cerdos por probar la comida de los dioses. Han llegado a un balneario donde los dioses pasan sus vacaciones. Allí Chihiro tiene que hacer tremendos sacrificios para traer a sus padres a la realidad. Es ayudada por un joven que se convierte en dragón. Su concepción de humana es respetada en el momento en que se pone al servicio de la bruja que allí manda. Está rodeada de muertos, pero todo el mundo la ayuda y la adora. El "sin cara" la adora desde el principio, pero es una especie de dios que termina comiéndose a la gente y crea el terror en el balneario. También el amor tiene mucha importancia aquí. Aparece en escena la hermana gemela de la bruja, que es un hada buena y ayuda a los jóvenes. Chihiro no puede olvidar su nombre porque entonces su alma pertenecerá para siempre a la bruja. Aquí hay un tren que traquetea sobre las aguas. A la mente me viene una película que también me dejó un buen sabor de boca: "La Princesa Mononoke". Ashitaka debe huir de su pueblo y buscar en sentido de su vida después de haber matado a un demonio que le ha dejado herido para siempre.
Un día llega a un poblado donde son buenos constructores de hierro, pero con fines bélicos, para construir armas. Esas armas son para destruir a los lobos, unos lobos que son amigos de la princesa Mononoke, una muchacha criada por la loba y que vive en medio de la selva, selva que es explotada por el poblado. El joven extranjero, Ashitaka, se enamora de ella.
El poblado del hierro, comandado por una mujer, entra en lucha con el reino vecino, que sólo quiere desviar su atención para conseguir a la criatura que habita en el corazón del bosque. Se prepara la lucha futura entre animales y humanos.
Es tan bonita...
Por último, debo hablar de otra película que también me pone la carne de gallina. En la misma línea que las anteriores está "Mi vecino Totoro". Una familia se traslada al campo a vivir y la niña pequeña, un día entre los setos llega al corazón del bosque donde se encuentra con Totoro, una especie de oso inmenso con una barriga gigante y peluda. La niña se queda dormida en la panza. Cuando vuelve a casa su padre y hermana no la creen. Es muy gracioso el gatobús, que ayudará a la hermana mayor a buscar a la chiquita perdida.


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